Los sondeos a pie de urna son uno de los tipos de investigación sobre la opinión pública más complejos de proyectar y desarrollar. Constituyen, entre otras cosas, un gran despliegue de medios humanos y también de recursos materiales (tanto a nivel de hardware como de software) planificados y coordinados al máximo.

 

Ideas principales:

  • La verdadera clave de un sondeo a pie de urna es la calidad con que está diseñado su método en el que la experiencia previa es fundamental. 
  • Estos estudios suelen constar de dos fases: el Exit Poll o sondeo a la salida de los colegios electorales y un recuento de papeletas una vez abiertas las urnas tras el cierre de los centros de votación. 
  • El votante contactado debe ser informado siempre del objetivo de la encuesta y de la naturaleza anónima de las respuestas obtenidas.

 

 

La posibilidad de contar con experiencia previa supone una importante ventaja a la hora de abordar todo el diseño y ejecución técnica del proyecto, y, algo fundamental, para poder resolver con éxito los no pocos problemas imprevisibles que pueden surgir a lo largo de la jornada electoral y, sobre todo, al final del día ‘D’; es decir, en el momento cumbre final donde, en un corto período de tiempo, los últimos datos provenientes de campo deben ser procesados, convertidos en proyecciones electorales y transmitidos al cliente. Siendo éste generalmente un medio de comunicación con el compromiso de trasladar a su audiencia, justo al cierre de las urnas, unas atinadas proyecciones de los resultados finales de los comicios.

Aunque existen variantes en función de las peculiaridades del sistema electoral (y de votaciones) de cada país, la metodología de estos estudios suele incorporar dos grandes fases de ejecución, el Exit Poll o sondeo a la salida de los colegios electorales, y un recuento de papeletas, que lógicamente se inicia una vez abiertas las urnas tras el cierre de los centros de votación.

 

Exit Poll

El Exit Poll se inicia a primera hora de la jornada electoral, una vez abren los centros de votación, y permite ir estimando a lo largo del día, en sucesivas oleadas la distribución de votos y escaños correspondientes a cada candidatura, normalmente a nivel de circunscripción electoral.

Es necesario seleccionar una muestra de secciones y mesas electorales, representativas del conjunto de secciones/mesas habilitadas para la jornada electoral, a través del siguiente proceso:


  1. Reparto estratégico de las secciones/mesas electorales a cubrir entre las distintas circunscripciones existentes, para lograr una óptima representatividad.
  2. En cada circunscripción, distribución de las secciones/mesas asignadas por niveles de hábitat o comarcas, proporcional al censo electoral.
  3. Dentro de cada territorio (nivel de hábitat/comarca), selección aleatorio-sistemática de los municipios asignados como puntos de encuestación. 
  4. Finalmente, dentro de cada localidad, selección aleatoria de secciones/mesas; por tanto, de los colegios electorales donde realizar las entrevistas del día ‘D.

 

Sobre el terreno, la técnica consiste en una encuesta personal -face to face- a votantes a la salida de los colegios electorales incorporados a la muestra de estudio. Habitualmente, en cada colegio electoral se ubica un encuestador, quién hace entrevistas a los ciudadanos que acaban de votar de forma continuada a lo largo de la jornada, desde la apertura de las urnas hasta aproximadamente, 60 minutos antes del cierre de las
mismas (tiempo final necesario para que la red de encuestadores transmita al Centro de Recepción de Información los últimos datos recogidos, y para que los equipos centrales procedan al tratamiento-análisis de esos datos, y a la elaboración y envío final al cliente de las estimaciones de votos y escaños resultantes).

 

El votante contactado debe ser informado siempre del objetivo de la encuesta y de la naturaleza anónima de las respuestas obtenidas. Para facilitar la colaboración de los votantes, es habitual también mostrar unas tarjetas en las que, en cada circunscripción, están anotados los nombres de las principales candidaturas concurrentes a los comicios. Utilizando este material de apoyo se pregunta al entrevistado por la opción política a la que acaba de votar.

Durante el día, los encuestadores deben transmitir la información recababa al Centro de Recogida de Datos, normalmente en tres ocasiones, entorno a las 12 h. (1ª ola), 15 h. (2ª ola) y 19 h. (3ª ola).

 

Recuento de papeletas

El recuento de papeletas es, como decíamos, la última etapa del Estudio. Justo al cierre de los colegios electorales, los encuestadores deben entrar a los mismos y acudir a la mesa electoral asignada para asistir al acto público de recuento de papeletas.

El agente de campo debe ir anotando cada uno de los votos que se van escrutando, hasta alcanzar las 50 ó 100 primeras papeletas (según los tiempos prefijados para esta fase del estudio), momento en el que procede al conteo y suma de votos anotados por candidatura, para, inmediatamente después, proceder al envío de estos datos a la Central de Operaciones, siguiendo el mismo protocolo de transmisiones utilizado durante toda la jornada electoral.

Finalmente, una vez confirmada la bondad e integridad muestral de los datos recabados, es de nuevo el equipo de analistas expertos en investigación electoral el encargado de confirmar las proyecciones (ya cuasi automatizadas, por estar basadas en sufragios reales escrutados) de votos y escaños finales a transmitir al cliente.

 

Fuentes: Más Poder Local, Victor M. Sobrino, elaboración propia.

 

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